En resumen
- La lista de especialidades en las que faltan médicos sube de 23 a 25, para el concurso del 15 de noviembre de 2026. Entran la geriatría y gerontología, es decir, la medicina de las personas mayores, y la psiquiatría pediátrica. De la lista no sale nada, y las otras 23 especialidades son exactamente las de las sesiones de 2024 y 2025.
- La lista abre una puerta que de otro modo está cerrada. La Ordenanza del Gobierno n.º 18/2009 prohíbe la residencia con puesto en los hospitales clínicos con secciones clínicas universitarias, en los institutos y en los centros médicos clínicos, y en las especialidades deficitarias puede hacerse justamente allí, por excepción. Quien ocupa uno de esos puestos firma un contrato de trabajo con el hospital antes de empezar la formación.
- El compromiso es largo: un número de años igual a la duración de la residencia, es decir, entre 3 y 7 años. Quien se marcha antes devuelve los gastos de formación y la prima de instalación, en proporción al periodo no trabajado. Quedan afectados los licenciados en medicina, medicina dental y farmacia que quieren un puesto seguro desde el primer día, y los hospitales universitarios que buscan médicos en estas 25 especialidades.
Publicado: Boletín Oficial de Rumanía, Parte I, n.º 819 de 25 de septiembre de 2026, página 13
Entrada en vigor: desde la publicación, 25 de septiembre de 2026, porque el artículo 12, apartado (3), de la Ley n.º 24/2000 sobre las normas de técnica legislativa dice que los actos normativos, salvo las leyes y las ordenanzas, producen efectos desde la fecha de publicación en el Boletín Oficial de Rumanía (Monitorul Oficial) si ellos mismos no fijan una fecha posterior, y esta orden no la fija
La residencia con puesto, «rezidențiat pe post» en rumano, es la variante en la que el médico joven sabe desde el primer día dónde va a trabajar: firma un contrato con el hospital antes de empezar la formación y se queda allí unos cuantos años después de terminarla. La orden publicada el 25 de septiembre de 2026 fija las 25 especialidades en las que esa fórmula puede usarse también en los hospitales clínicos universitarios, donde la regla general la prohíbe. Los motivos por los que estas especialidades siguen siendo deficitarias tienen que ver también con el dinero, y una decisión del Tribunal Constitucional publicada en septiembre de 2026 ha confirmado que las guardias de los médicos siguen pagándose con las reglas de enero de 2018.
La lista tiene 25 posiciones: anestesia y terapia intensiva, enfermedades infecciosas, cardiología pediátrica, cirugía pediátrica, epidemiología, valoración médica de la capacidad laboral, gastroenterología pediátrica, geriatría y gerontología, hematología, higiene, medicina de urgencias, medicina de familia, microbiología médica, medicina deportiva, nefrología pediátrica, neonatología, neurología pediátrica, oncología médica, oncología y hematología pediátrica, ortopedia pediátrica, pediatría, neumología pediátrica, psiquiatría pediátrica, radioterapia, salud pública y gestión.
Frente a la sesión del 16 de noviembre de 2025 hay dos entradas y ninguna salida. La geriatría y gerontología se ocupa de las enfermedades de la tercera edad, y la psiquiatría pediátrica, de la salud mental de los niños. Los dos extremos de la vida entran en la lista el mismo año. La orden se lee junto con la tasa de 500 lei fijada para la misma sesión, publicada en la misma página del Boletín Oficial de Rumanía y firmada el mismo día.
Un detalle que no salta a la vista: de las 25 especialidades, 11 se refieren a los niños. Nueve llevan en su denominación la palabra pediátrica, la décima es la pediatría, y la undécima, la neonatología, se ocupa de los recién nacidos. Dicho de otro modo, el 44% de la lista de especialidades en las que el Estado no encuentra médicos es medicina infantil.
Los efectos que produce
El primer efecto es una excepción a dos prohibiciones. El artículo 18, apartado (2), de la Ordenanza del Gobierno n.º 18/2009 permite la residencia con puesto solo en centros sanitarios públicos de zonas deficitarias, y el apartado (4) la prohíbe por completo en los hospitales clínicos con secciones clínicas universitarias, en los institutos, en los centros médicos clínicos y en los hospitales regionales. El apartado (5) deja una única vía para rodear esa prohibición: las especialidades deficitarias fijadas por orden del ministro de Sanidad. La orden de ahora es exactamente ese acto, y abre la puerta de los hospitales universitarios para 25 especialidades.
El segundo efecto lo nota el candidato. Quien aprueba el concurso en un puesto de estas especialidades firma un contrato individual de trabajo por tiempo indefinido con el hospital que ha sacado el puesto, antes de empezar la formación. El contrato incluye la obligación de trabajar allí un número de años igual a la duración de la residencia, y la residencia dura entre 3 y 7 años, según la especialidad.
El tercer efecto es la sanción. Si el médico se marcha antes de plazo, asume todos los gastos realizados en su formación y devuelve la prima de instalación, en proporción al periodo no trabajado. La obligación se establece mediante anexo al contrato de trabajo, al amparo del Código del Trabajo, así que no es una simple cláusula administrativa.
El cuarto efecto recae sobre los hospitales. Un hospital clínico universitario de una de estas 25 especialidades puede atraer ahora a un residente con puesto, es decir, a una persona ligada contractualmente a él durante toda la formación y otro tanto después. Para centros con déficit crónico de personal, esa es la única forma de captación con compromiso a largo plazo prevista por la ley.
El quinto efecto es de información. La orden dice cuáles son las especialidades, pero no dónde están los puestos. Los centros y el número de puestos se aprueban aparte, mediante otra orden del ministro de Sanidad, conforme al artículo 18, apartado (3), de la misma ordenanza, y el candidato necesita las dos para hacerse un plan.
Qué ha cambiado respecto de la situación anterior
El primer cambio es el número. Para la sesión del 16 de noviembre de 2025 y para la del 17 de noviembre de 2024, la lista tenía 23 especialidades, idénticas entre sí, palabra por palabra. Ahora son 25. El aumento es del 8,7% como número de posiciones, después de dos años en los que la lista no se movió en absoluto.
El segundo cambio es el contenido de esas dos entradas. La geriatría y gerontología aparece por primera vez en las listas de los últimos años, y lo mismo ocurre con la psiquiatría pediátrica. Ambas cubren categorías de pacientes con necesidades crecientes y con pocas plazas de formación, y su presencia en la lista significa que el Ministerio de Sanidad reconoce formalmente la falta de médicos ahí.
El tercer cambio es la ausencia de cualquier salida. De la lista del año pasado no se ha retirado nada, aunque la orden se dicta cada año y podría corregir en los dos sentidos. El resultado es una lista que solo crece, sin que ningún acto muestre si el déficit se ha reducido en algún sitio.
El cuarto cambio está en la firma. La orden de las especialidades deficitarias está firmada directamente por el ministro de Sanidad, interino, mientras que la orden de la tasa, dictada el mismo día y para el mismo concurso, lleva la firma de un secretario de Estado, por el ministro. Dos actos gemelos, dos firmantes.
Ventajas y desventajas
Lo que mejora
- La lista crece donde el déficit es visible: la medicina de las personas mayores y la salud mental del niño reciben, por primera vez en estas sesiones, la vía de la residencia con puesto.
- El candidato gana seguridad. El puesto está garantizado desde el primer día, mediante un contrato de trabajo por tiempo indefinido, no al terminar la residencia.
- Los hospitales clínicos universitarios, los institutos y los centros médicos clínicos pueden captar personal en estas 25 especialidades, aunque la regla general los excluye de la residencia con puesto.
- El acto aparece 51 días antes del concurso del 15 de noviembre de 2026, así que el candidato tiene tiempo de decidir entre el puesto y la plaza.
- El texto es breve y sin remisiones complicadas: una lista, una unidad de tiempo, una sesión de concurso.
Lo que sigue siendo un problema
- La orden no muestra ninguna cifra. No se sabe cuántos puestos se sacan en cada especialidad, en qué hospitales ni en qué ciudades, y sin esas cifras la lista sigue siendo una declaración de intenciones.
- No hay ningún criterio publicado para la entrada o la salida de una especialidad de la lista. No puede comprobarse por qué la geriatría ha entrado ahora y no hace dos años.
- La lista no ha bajado nunca. En 2024 y 2025 tenía 23 posiciones, ahora tiene 25, y ninguna especialidad ha sido retirada, aunque el acto se dicta cada año.
- La enumeración no está numerada ni ordenada alfabéticamente. «Medicina de urgencias» aparece antes que «medicina de familia», y «microbiología médica» antes que «medicina deportiva», igual que en las órdenes de 2024 y 2025.
- El compromiso de 3 a 7 años, con la obligación de devolver los gastos al marcharse, no está escrito en la orden, sino en la ordenanza que la orden aplica. Un candidato que lea solo la lista no se entera de lo que firma.
Consejos prácticos
- Compruebe si la especialidad que le interesa está en la lista antes de elegir entre el puesto y la plaza. Desde el 15 de noviembre de 2026 son 25 especialidades, y fuera de ellas la residencia con puesto no puede hacerse en hospitales clínicos universitarios, institutos ni centros médicos clínicos.
- Lea el artículo 18 de la Ordenanza del Gobierno n.º 18/2009 antes del concurso. Allí, y no en la orden, está escrito que firma un contrato de trabajo antes de empezar la formación y que se queda en el hospital un número de años igual a la duración de la residencia.
- Calcule el compromiso real. La duración de la residencia es de entre 3 y 7 años, y la obligación de permanecer se suma a ella, así que en los casos largos hablamos de catorce años ligados al mismo centro.
- Pregunte al hospital por la prima de instalación antes de firmar. Si se marcha antes de plazo, se devuelve en proporción al periodo no trabajado, junto con los gastos de formación.
- Siga la orden que aprueba los centros y el número de puestos. Esta fija solo las especialidades, y las plazas concretas aparecen en otro acto del ministro de Sanidad.
- Si le interesan la geriatría y gerontología o la psiquiatría pediátrica, tenga en cuenta que es la primera sesión de los últimos años en la que aparecen en la lista, así que no se fíe de la experiencia de años anteriores.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas especialidades deficitarias hay en 2026?
¿Qué especialidades han entrado en la lista?
¿Qué significa especialidad deficitaria?
¿A qué me obliga un puesto de residencia con puesto?
¿Qué pasa si me marcho antes?
¿Dónde están los puestos?
¿Cuántas de las 25 especialidades se refieren a los niños?
¿Desde cuándo se aplica la orden?
Análisis de la redacción
La orden tiene tres artículos y una lista. No se equivoca en nada y no se contradice en ningún punto, pero es un acto que dice mucho por lo que elige no decir. La primera observación sale del recuento, no del texto: 11 de las 25 especialidades deficitarias son medicina infantil. Nueve llevan la palabra pediátrica en la denominación, la décima es la pediatría, y la neonatología se ocupa de los recién nacidos. Eso significa que el 44% de la lista de oficios médicos en los que el Estado no encuentra gente tiene que ver con el cuidado de los niños, en un país en el que las órdenes de este tipo se dictan cada año y en el que la proporción no ha cambiado de forma significativa desde 2024.
La segunda observación es sobre el sentido único de la lista. En 2024 tenía 23 posiciones, en 2025 las mismas 23, ahora 25. Ninguna especialidad ha salido nunca. Una lista que solo crece puede significar dos cosas: o el déficit se agrava en todas partes, o nadie reevalúa las posiciones antiguas. Como la orden no publica ni los criterios de entrada ni los de salida, la distinción no puede hacerse desde fuera. Una sola línea con el número de puestos sin cubrir por especialidad resolvería la pregunta.
La tercera observación es sobre qué compra el Estado con esta excepción. La regla del artículo 18, apartado (4), de la Ordenanza del Gobierno n.º 18/2009 mantiene la residencia con puesto lejos de los hospitales clínicos universitarios precisamente porque allí ya hay competencia por las plazas. La excepción para las especialidades deficitarias invierte la lógica: allí donde nadie va por voluntad propia, el puesto garantizado se convierte en instrumento de captación. El precio lo paga el médico joven, que se liga a un centro durante un periodo igual a la duración de la formación, es decir, un total que, en las especialidades de 7 años, llega a catorce años desde el primer día de residencia.
La cuarta observación es sobre los dos actos gemelos. La orden de la tasa y la de las especialidades deficitarias están firmadas el mismo día, publicadas en la misma página y se refieren al mismo concurso, pero tienen firmantes distintos: una la firma un secretario de Estado por el ministro, la otra el propio ministro interino. No es un error, porque ambas formas de firma son válidas, pero muestra que los actos siguieron circuitos separados hasta el último momento, aunque ninguno de los dos tiene sentido sin el otro.
Qué debería cambiar
- La orden debería contener el número de puestos de cada especialidad. Una lista sin cifras no permite a ningún candidato comparar sus posibilidades entre especialidades, ni al público ver si la excepción cubre de verdad un déficit real.
- Los criterios de entrada y de salida de la lista deberían publicarse. Un umbral medible, por ejemplo el porcentaje de puestos sin cubrir a escala nacional, sustituiría a una decisión que aparece sin ninguna justificación escrita.
- La lista debería estar numerada. Veinticinco denominaciones enumeradas con comas, de las cuales cuatro contienen ellas mismas la conjunción «y» y las dos últimas ni siquiera están separadas por coma en el acto, se cuentan con dificultad, y su número es precisamente la información básica del acto.
- La orden debería recordar la duración del compromiso. Una frase sobre el contrato de trabajo firmado antes de empezar la formación y sobre la obligación de permanecer sería útil justamente al candidato que lee la lista y no la ordenanza.
- Las dos órdenes del mismo concurso deberían dictarse como un solo acto o con remisión recíproca. La tasa y las especialidades deficitarias se leen juntas, y ahora ninguna de las dos menciona a la otra.
Texto original del acto normativo
El texto que figura a continuación se reproduce en rumano, la forma oficial de publicación.
El texto íntegro, tal como se publicó en el Boletín Oficial de Rumanía
Boletín Oficial de Rumanía n.º 819 de 25 de septiembre de 2026, página 13 16 páginas PDF, 143 KB el acto comienza en la página 13
Abrir el PDF oficialDescargar el PDF
El visor no se muestra en pantallas pequeñas. Usa los botones de arriba para abrir o descargar el archivo.
Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento jurídico. Para situaciones concretas, consulta a un abogado o asesor fiscal autorizado.
