En resumen
- El Estado ha aprobado el primer plan de formación profesional para los futuros parques eólicos del mar Negro. La estimación oficial, tomada del estudio del Banco Mundial, es de unos 14.000 empleos directos e indirectos hasta 2035: alrededor de 8.000 trabajadores cualificados, 4.000 técnicos y 2.000 ingenieros y especialistas.
- El plan reconoce abiertamente su punto de partida: en Rumanía no existe ningún programa de formación dedicado exclusivamente al sector eólico marino. El primer objetivo concreto es certificar a un mínimo de 500 personas mediante programas conformes con el estándar internacional GWO hasta 2030.
- Constanza y Mangalia se convierten en centros prioritarios de formación, y el presupuesto del Estado se declara explícitamente fuente «complementaria y limitada». El dinero principal se espera de fondos europeos y aportaciones privadas, a través de consorcios público-privados.
Publicado: Boletín Oficial de Rumanía n.º 634 del 31 de julio de 2026
En vigor desde: 31 de julio de 2026
Rumanía todavía no tiene ni un solo aerogenerador en el mar Negro, pero desde finales de julio cuenta con un plan sobre el papel para las personas que deberían construirlos y mantenerlos. El Ministerio de Energía y el Ministerio de Trabajo, Familia, Juventud y Solidaridad Social han aprobado, mediante orden conjunta, el Plan de medidas relativo a la puesta en marcha de programas de formación profesional para desarrollar la mano de obra local necesaria para la cadena de suministro y la construcción de las centrales eólicas marinas. El documento llega el mismo año en que el Estado también reescribió las reglas por las que los empleadores pueden traer trabajadores extranjeros para las ocupaciones deficitarias, lo que hace que la pregunta «de dónde salen las personas» sea, para este sector, muy concreta.
El plan es la obligación que el artículo 49 de la Ley n.º 121/2024 sobre energía eólica marina había impuesto al Ministerio de Energía. No asigna dinero ni abre cursos. Hace el inventario: qué oficios harán falta, cuántas personas, cuándo, quién responde y con qué fondos podría pagarse.
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Los efectos que produce
La cifra que estructura todo el documento es la estimación de mano de obra. El plan la construye sobre tres horizontes temporales, correlacionados con las etapas de desarrollo del sector. A corto plazo, 2025-2027, la demanda se concentra en estudios de campo, diseño, ingeniería y logística portuaria: unos 1.000 trabajadores cualificados, 500 técnicos y 300 ingenieros, en total alrededor de 1.800 personas. A medio plazo, 2027-2032, con el inicio de la construcción y la instalación, las cifras suben a unos 3.000 trabajadores, 1.500 técnicos y 700 ingenieros, es decir, alrededor de 5.200. A largo plazo, 2032-2050, cuando el acento pasa a la operación y el mantenimiento, el plan estima unos 4.000 trabajadores, 2.000 técnicos y 1.000 ingenieros, alrededor de 7.000 personas. Acumulado, hasta 2035, el total estimado es de unos 14.000 empleos.
El documento precisa que estos valores se fijaron «de manera conservadora» frente a las estimaciones más amplias de fuentes especializadas, se refieren al empleo neto acumulado y tienen carácter orientativo. No incluyen un modelo de rotación de la mano de obra ni hipótesis sobre la importación de personal de otros sectores o de fuera de Rumanía. La fuente citada es el informe del Banco Mundial «Offshore Wind Roadmap for Romania» de 2024, que hablaba de 10.000 a 15.000 empleos directos e indirectos hasta 2035.
La segunda cifra importante es el objetivo de certificación: un mínimo de 500 personas certificadas mediante programas conformes GWO hasta 2030. GWO, la Global Wind Organisation, es la organización sin ánimo de lucro fundada por fabricantes y operadores de aerogeneradores, entre ellos Vestas, Siemens Gamesa y Ørsted, que establece los estándares internacionales de seguridad y competencia en la industria eólica. Las certificaciones GWO habituales cubren la seguridad en el trabajo, los primeros auxilios y la reanimación, el trabajo en altura o en profundidad, la prevención de riesgos eléctricos y el manejo de equipos específicos, y su validez es de 24 meses. El objetivo de 500 personas corresponde, según el plan, a una capacidad instalada estimada de aproximadamente 1 a 1,5 gigavatios hasta 2030, con la perspectiva de unos 3 gigavatios hasta 2035.
Geográficamente, el plan concentra el esfuerzo en Dobruja. Constanza y Mangalia se tratan como centros prioritarios de formación, «debido a la infraestructura existente y a la proximidad a las zonas con potencial de desarrollo de parques eólicos marinos», con la posibilidad de una ampliación posterior hacia Eforie, Tulcea, Galați, Brăila y Giurgiu. También se prevé formación práctica mediante acuerdos de cooperación con Bulgaria, en Varna, Balchik, Burgas, Ruse y Sozopol.
En lo institucional, la orden reparte responsabilidades. El Ministerio de Energía coordina, moviliza la financiación y hace el seguimiento del avance. El Ministerio de Trabajo responde de la autorización de los programas de formación que no están certificados por GWO y de la integración de la mano de obra. El Ministerio de Educación e Investigación coordina la adaptación del currículo y la colaboración con universidades e institutos tecnológicos. La Autoridad Competente de Regulación de las Operaciones Petrolíferas Marinas en el mar Negro, ACROO, valida los estándares de formación y certificación para las ocupaciones marinas y audita el cumplimiento de los requisitos de salud, seguridad y medio ambiente. El plan insiste en que esta estructura «no es meramente consultiva», sino que tiene autoridad para adoptar decisiones vinculantes sobre formación, certificación y asignación de recursos.
Qué ha cambiado respecto de la situación anterior
Hasta ahora no existía ningún documento que vinculase el desarrollo de los parques eólicos marinos con la preparación de las personas que han de trabajar en ellos. La Ley n.º 121/2024 había fijado el marco para la concesión de los perímetros y para la explotación, y el artículo 49 había exigido un plan de medidas para la mano de obra. La orden del 31 de julio de 2026 es el cumplimiento de esa obligación, dos años después de la aprobación de la ley.
El reconocimiento más directo del documento es que el punto de partida está cerca de cero: «en la actualidad no existen en Rumanía programas dedicados exclusivamente al sector eólico marino». Existe, en cambio, una base con la que cuenta el plan: centros de desarrollo de recursos humanos en la eólica terrestre, la Universidad Marítima de Constanza, la Universidad «Ovidius», institutos tecnológicos con perfil energético, mecánico, marino o de construcción, además de capacidades industriales en construcciones metálicas, sector naval y actividades portuarias en Constanza y Mangalia.
La lista de ocupaciones clave, recogida en el primer anexo del plan, muestra lo especializado que es el ámbito. Entre las 18 posiciones enumeradas figuran técnico de aerogeneradores marinos con certificación GWO, ingeniero electromecánico para medio marino, operador de grúas marinas, buzo industrial, soldador de estructuras metálicas marítimas incluida la soldadura subacuática, técnico de cables submarinos, ingeniero geotécnico marino, técnico de cables de alta tensión, ingeniero de puesta en marcha HVDC y HVAC, ingeniero SCADA y especialista en ciberseguridad, operador de drones para inspecciones técnicas de estructuras marinas e instructor GWO. La lista se declara abierta y se actualizará en función de las consultas con la industria.
El modelo de financiación marca también un cambio de tono. El plan dice explícitamente que «las asignaciones del presupuesto del Estado serán complementarias y limitadas, con prioridad para la cofinanciación y el apoyo logístico, no como fuente principal de financiación». Las fuentes prioritarias son los fondos europeos, en especial el Fondo Social Europeo Plus, además de Horizonte Europa, Erasmus+, InvestEU, financiación del Banco Mundial, del Banco Europeo de Inversiones y del BERD, y las aportaciones privadas de los inversores. Las solicitudes se presentarán mediante consorcios público-privados formados por ministerios, universidades e inversores. Es un enfoque distinto del de otros programas energéticos recientes, como la modificación de la ley de energía para los prosumidores, que operaban directamente con mecanismos nacionales.
También es nuevo el énfasis en la inclusión, con disposiciones dedicadas a las mujeres y a los jóvenes que no estudian, ni se forman, ni trabajan, la categoría NEET: programas de mentoría, becas dedicadas, campañas de información en las comunidades costeras y «cuotas mínimas de participación» en los programas piloto.
El calendario asumido es plurianual. Hasta 2026 deberían estar finalizados el análisis nacional de necesidades de competencias y el contrato marco para las colaboraciones público-privadas. En 2026-2027 deberían lanzarse los programas piloto y obtenerse las primeras certificaciones GWO a nivel nacional. Hasta 2028-2030 siguen la ampliación de los programas, la firma de los acuerdos de colaboración público-privada, la publicación de un mapa interactivo de los proveedores de formación y la dotación de los centros de Constanza y Mangalia. A partir de 2032, la consolidación de la red de centros, la creación de una Red nacional de competencias marinas hasta 2035 y encuestas periódicas sobre la inserción de los titulados, una vez cada dos años. El plan precisa que este calendario es orientativo y se correlacionará con la evolución del proceso de concesión de los perímetros marinos.
Ventajas y desventajas
Lo que mejora
- Pone por primera vez cifras sobre la mesa: 1.800 personas hasta 2027, 5.200 hasta 2032, unas 14.000 hasta 2035, desglosadas en trabajadores, técnicos e ingenieros.
- Elige un estándar internacional ya existente, GWO, en lugar de inventar un sistema nacional de certificación que no sería reconocido fuera del país.
- Reconoce explícitamente que Rumanía no tiene programas dedicados a este sector, lo que es un punto de partida honesto y no una descripción halagadora de la situación.
- Reparte nominalmente las responsabilidades entre el Ministerio de Energía, el Ministerio de Trabajo, el Ministerio de Educación y la ACROO, con una institución coordinadora designada para cada acción importante.
- Concentra los recursos geográficamente, en Constanza y Mangalia, en lugar de dispersarlos por toda la costa, y prevé la ampliación solo en función de la evolución de la infraestructura portuaria.
- Prevé mecanismos de verificación externa, incluidas auditorías de calidad independientes y estudios de seguimiento de los titulados, con publicación periódica de las conclusiones.
- Incluye medidas concretas de inclusión para mujeres y jóvenes NEET: becas, mentoría y cuotas mínimas de participación en los programas piloto.
Lo que sigue siendo un problema
- El plan no asigna ni un leu. Es un documento de intenciones, y todas las fuentes de financiación enumeradas están condicionadas a convocatorias de proyectos, consorcios y decisiones posteriores.
- Casi todas las acciones están formuladas en futuro y con verbos débiles: «se analizará la oportunidad», «se tomará en consideración», «se propone». Pocas tienen un único responsable y un plazo firme.
- El calendario arranca en 2025, pero la orden se publicó a finales de julio de 2026, de modo que la primera etapa ya va con retraso en el momento de la entrada en vigor.
- El objetivo de 500 personas certificadas por GWO hasta 2030 es modesto frente a la estimación de 1.800 empleos solo a corto plazo, y el plan no explica quién cubre la diferencia.
- Los valores de referencia y las metas de los indicadores de rendimiento se fijarán apenas «en la primera etapa de aplicación», lo que hace que el seguimiento sea, por ahora, imposible de verificar.
- La lista de programas de formación, del anexo n.º 3, no está finalizada: seguirá un debate público, sin plazo previsto.
- Todo el plan depende de una variable que no controla: el interés de los inversores y el ritmo de concesión de los perímetros marinos. Si los proyectos se retrasan, la formación queda sin destino.
- Las certificaciones GWO tienen 24 meses de validez, así que las personas formadas demasiado pronto, antes del inicio de las obras, pierden la certificación antes de que aparezca la demanda real.
Consejos prácticos
- Si eres joven de la zona costera y piensas en un oficio: mira la lista de ocupaciones clave del anexo n.º 1 del plan. La soldadura de estructuras metálicas marítimas, técnico de cables submarinos, operador de grúas marinas y técnico de aerogeneradores son los oficios para los que el plan anticipa mayor demanda.
- Si quieres trabajar en el sector fuera de Rumanía: la certificación GWO está reconocida internacionalmente, no solo en Rumanía, y tiene 24 meses de validez. Comprueba la fecha de caducidad antes de presentarte a un empleador.
- Si ya trabajas en construcción, mecánica, electricidad o logística: el plan te apunta directamente mediante los cursos de reconversión profesional y la validación de competencias. Sigue las colaboraciones con la Agencia Nacional de Empleo.
- Si diriges un instituto tecnológico en Dobruja: el plan fomenta la creación de nuevas clases con perfiles relevantes, en colaboración con el sector privado, y menciona la posibilidad de ayudas al alumnado, como becas, transporte y alojamiento.
- Si tienes una empresa pequeña de construcciones metálicas, logística o informática: el plan prevé la inclusión de las pymes locales en la cadena de suministro, mediante colaboraciones con institutos de investigación y con los grandes inversores, y mediante mecanismos de contratación pública.
- Si eres mujer o joven NEET y buscas una formación remunerada: el plan prevé becas dedicadas, programas de mentoría y cuotas mínimas de participación en los programas piloto para los grupos infrarrepresentados.
- Si esperas cursos concretos: no te precipites. La lista de programas de formación se cerrará tras un debate público, y el contrato marco de las colaboraciones público-privadas estaba previsto para finales de 2026.
Preguntas frecuentes
¿Qué aprueba exactamente esta orden?
¿Cuántos empleos se estiman?
¿Qué es la certificación GWO?
¿Cuál es el primer objetivo concreto?
¿Dónde se impartirá la formación?
¿Quién paga?
¿Existen ya programas así en Rumanía?
¿Quién coordina la aplicación?
¿Qué se hace público?
Texto original del acto normativo
El texto que figura a continuación se reproduce en rumano, la forma oficial de publicación.
El texto íntegro, tal como se publicó en el Boletín Oficial de Rumanía
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Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento jurídico. Para situaciones concretas, consulta a un abogado o asesor fiscal autorizado.
