En resumen

  • El Tribunal Constitucional ha desestimado, por unanimidad, la cuestión con la que se impugnaban los umbrales de ingresos de 300 y 600 lei por miembro de la familia de la antigua redacción del art. 8 de la Ordenanza de urgencia del Gobierno n.º 51/2008, la norma que regula la asistencia jurídica gratuita en los procesos civiles.
  • El texto validado ya no está en vigor. Desde enero de 2023, los umbrales no son cantidades fijas, sino porcentajes del salario mínimo: 25% para la ayuda íntegra y 50% para la mitad de los costes. Con el salario mínimo de 4.325 lei, vigente desde el 1 de julio de 2026, eso significa 1.081,25 lei y 2.162,50 lei por miembro de la familia.
  • El Tribunal ha subrayado que el art. 8 apdo. (3) de la misma ordenanza permite la ayuda también por encima de los umbrales, de forma proporcional a las necesidades del solicitante, cuando los costes del proceso limitan su acceso efectivo a la justicia. Es la válvula para quien tiene ingresos algo por encima del límite.
Acto: Decisión CCR n.º 169 de 26 de febrero de 2026
Publicado: Boletín Oficial de Rumanía (Monitorul Oficial) n.º 750 de 4 de septiembre de 2026
Entrada en vigor: 4 de septiembre de 2026, fecha de publicación

Los umbrales de ingresos a partir de los cuales el Estado te pagaba el proceso civil, 300 lei por miembro de la familia para la ayuda íntegra y 600 lei para la mitad, eran constitucionales. Así lo ha decidido el Tribunal Constitucional en la Decisión n.º 169 de 26 de febrero de 2026, publicada en el Boletín Oficial de Rumanía n.º 750 de 4 de septiembre de 2026. La cuestión la había planteado Dan Băzăvan en un asunto del Juzgado de Primera Instancia del Sector 6 de Bucarest, y el Tribunal la ha desestimado por infundada, por unanimidad. Es la segunda vez en pocas semanas que una crítica al mismo texto llega al mismo resultado, después de la decisión sobre la que escribimos en el artículo El Tribunal Constitucional desestima la impugnación de los antiguos umbrales de ingresos de 300 y 600 lei.

La asistencia jurídica gratuita es el mecanismo por el que el Estado adelanta, total o parcialmente, los gastos de un proceso civil a quien no puede permitírselos. La Ordenanza de urgencia del Gobierno n.º 51/2008 enumera cuatro formas: los honorarios del abogado que asume la representación y la defensa, el pago del perito, del traductor o del intérprete, los honorarios del agente judicial y las exenciones, reducciones, aplazamientos o fraccionamientos del pago de las tasas judiciales. Pueden concederse por separado o conjuntamente.

El autor de la cuestión atacó exactamente la parte que decide quién entra y quién no: los umbrales de ingresos. Su argumento fue que 300 lei netos por miembro de la familia es una cantidad ridículamente pequeña, cercana a la prestación por crianza de hijo, cuando el salario mínimo bruto había crecido considerablemente. Su conclusión, citada en la decisión, es que los únicos que aún llegan a beneficiarse de la ayuda son las personas privadas de libertad y las que carecen por completo de ingresos. Invocó el libre acceso a la justicia del art. 21 de la Constitución, el nivel de vida del art. 47 y la igualdad del art. 16, además del art. 6 del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

La segunda crítica se refería a una comparación: el Estado paga una cantidad mensual de manutención por cada preso, y determinadas autoridades públicas están exentas de la tasa judicial, mientras que una persona con ingresos bajos, pero no inexistentes, paga íntegramente. El autor pidió además, como variante intermedia, la posibilidad de pagar la tasa judicial en cuotas iguales, por ejemplo en doce plazos.

El Tribunal ha desestimado todas estas críticas. Ha repetido lo que ya había dicho en la Decisión n.º 39 de 3 de febrero de 2015 y en la Decisión n.º 156 de 17 de marzo de 2022, esto es, que fijar los límites de ingresos, el ámbito de las personas con derecho y los criterios de concesión corresponde a la opción del legislador. Ha citado al Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el asunto Kreuz contra Polonia, sentencia de 19 de junio de 2001, donde se declaró que el derecho de acceso a un tribunal no supone un derecho incondicionado a la asistencia jurídica gratuita en materia civil ni a un procedimiento gratuito.

Sobre el motivo de la discriminación respecto de las autoridades públicas, el Tribunal ha respondido brevemente: el principio de igualdad no opera entre ciudadanos y autoridades públicas, porque son categorías distintas de sujetos de derecho. Ha añadido también una precisión que poca gente conoce. La exención de la tasa judicial de las autoridades no cubre cualquier proceso, sino solo las demandas con las que se recuperan ingresos públicos, en virtud del art. 30 de la Ordenanza de urgencia del Gobierno n.º 80/2013. Cuando una institución demanda por un fundamento contractual civil o mercantil, paga la tasa como cualquier otro.

Los efectos que produce

La decisión es definitiva y de obligado cumplimiento general desde su publicación, es decir, desde el 4 de septiembre de 2026. En la práctica, cierra la discusión sobre un texto que ya solo produce efectos en los asuntos antiguos, todavía pendientes, en los que la solicitud de asistencia jurídica gratuita se formuló antes del 15 de enero de 2023.

Para quien quiere asistencia jurídica gratuita en 2026, la decisión no cambia nada directamente. La regla que se le aplica es la de la redacción actual del art. 8, modificada por la Ley n.º 31/2023, publicada en el Boletín Oficial de Rumanía n.º 38 de 12 de enero de 2023. Allí los umbrales ya no son cantidades fijas, sino que se calculan como porcentaje del salario base mínimo bruto nacional: por debajo del 25% del salario mínimo, el Estado adelanta todo el dinero; por debajo del 50%, adelanta la mitad.

Con el salario mínimo de 4.325 lei, fijado por el Acuerdo del Gobierno n.º 146/2026 y aplicable desde el 1 de julio de 2026, las cifras concretas de hoy son 1.081,25 lei y 2.162,50 lei de ingreso medio neto mensual por miembro de la familia, calculado sobre los dos últimos meses anteriores a la solicitud. El límite sigue siendo el del art. 7: la ayuda concedida para abogado, perito y agente judicial no puede superar, en un año, el equivalente a diez salarios mínimos brutos, es decir, 43.250 lei en 2026.

La parte de la decisión con efecto práctico real es el apartado 17, donde el Tribunal recuerda que el art. 8 apdo. (3) permite conceder la ayuda también en situaciones distintas de las previstas en los apdos. (1) y (2), de forma proporcional a las necesidades del solicitante, cuando los costes ciertos o estimados del proceso son de tal naturaleza que limitan su acceso efectivo a la justicia. El Tribunal ha utilizado ese apartado como motivo principal para no apreciar la vulneración de los arts. 21 y 47 de la Constitución. Dicho de otro modo, el argumento que mantiene los umbrales en pie es precisamente la existencia de una puerta de reserva.

Qué ha cambiado respecto de la situación anterior

La historia de los umbrales merece contarse entera, porque explica por qué se llegó a un proceso ante el Tribunal Constitucional. En 2008, cuando apareció la ordenanza, el umbral para la ayuda íntegra era de 500 lei y el de la ayuda del 50% era de 800 lei. La Ley n.º 251/2011, publicada en diciembre de 2011, los bajó a 300 y 600 lei respectivamente. En esa misma ley se introdujo también un mecanismo de actualización: los límites de ingresos podían modificarse mediante acuerdo del Gobierno.

Aquel mecanismo no se utilizó nunca. Los umbrales se quedaron en 300 y 600 lei desde diciembre de 2011 hasta enero de 2023, once años en los que el salario mínimo bruto pasó de 670 lei a 3.000 lei. La Ley n.º 31/2023 resolvió el problema de otra manera, mediante indexación automática: vinculó los umbrales al salario mínimo y derogó el artículo que permitía la actualización por acuerdo del Gobierno, porque había quedado inútil.

La misma ley reescribió también el art. 7, manteniendo el límite de diez salarios mínimos brutos al año, pero refiriéndolo expresamente al nivel del año en que se formuló la solicitud. Modificó además el art. 9, que dice qué entra en el cálculo del ingreso: salarios, indemnizaciones, honorarios, rentas vitalicias, alquileres, beneficios de actividad independiente, pero también las cantidades pagadas periódicamente para necesidades básicas, como el alquiler y las obligaciones de manutención. Estas últimas se restan, de modo que quien paga una pensión alimenticia no es evaluado por el ingreso bruto de la nómina.

Ventajas y desventajas

Lo que mejora

  • Confirma expresamente, en una decisión publicada, que el art. 8 apdo. (3) es una vía separada de acceso a la ayuda, no una fórmula decorativa. Quien tiene ingresos algo por encima del umbral cuenta ahora con un texto que invocar, con el argumento del Tribunal adjunto.
  • Aclara el límite de la exención de la tasa judicial de las autoridades públicas. La exención solo opera para la recuperación de ingresos públicos, en virtud del art. 30 de la Ordenanza de urgencia del Gobierno n.º 80/2013, no para cualquier litigio en el que sea parte una institución.
  • Cierra una serie de asuntos con el mismo objeto, planteados por el mismo autor, y elimina del cálculo una incertidumbre que pesaba sobre las solicitudes antiguas de asistencia jurídica gratuita.
  • Recuerda que el mecanismo actual, el vinculado al salario mínimo, se actualiza solo, sin depender de la voluntad de nadie de aprobar un acuerdo del Gobierno.

Lo que sigue siendo un problema

  • La decisión valida un texto muerto. Los umbrales de 300 y 600 lei dejaron de estar en vigor el 15 de enero de 2023, 1.328 días antes de la publicación de la decisión, y quienes chocaron con ellos no obtienen nada de esta confirmación.
  • El Tribunal no responde en absoluto a la crítica de fondo, la de que una cantidad fija no modificada durante once años se convierte, por el simple paso del tiempo, en algo distinto de lo que fue al aprobarse. La respuesta «corresponde a la opción del legislador» no toca el problema.
  • El art. 8 apdo. (3), que el Tribunal invoca como válvula, no tiene criterios escritos. El tribunal aprecia libremente qué significan unos costes «de tal naturaleza que limitan el acceso efectivo a la justicia», exactamente el reproche del autor de la cuestión sobre las interpretaciones distintas de un tribunal a otro.
  • La petición de fraccionar la tasa judicial en cuotas ha quedado sin respuesta motivada, aunque las exenciones, reducciones y fraccionamientos figuran enumerados en el art. 6 letra d) como forma de ayuda.
  • Las críticas relativas al art. 1 apdo. (5) y a los arts. 56 y 57 de la Constitución se han rechazado por falta de motivación, sin examen de fondo.

Consejos prácticos

  1. Comprueba el umbral con el salario mínimo del momento de la solicitud, no con una cifra memorizada. A 4 de septiembre de 2026, el límite para la ayuda íntegra es de 1.081,25 lei de ingreso medio neto mensual por miembro de la familia, y el de la ayuda del 50% es de 2.162,50 lei. El salario mínimo cambia por acuerdo del Gobierno, de modo que cambian también los umbrales.
  2. Calcula el ingreso de los dos últimos meses anteriores a la solicitud y divídelo entre el número de miembros de la familia. Resta las cantidades pagadas periódicamente para necesidades básicas, el alquiler y las obligaciones de manutención, porque el art. 9 las tiene en cuenta.
  3. Si te quedas algo por encima del umbral, pide la ayuda en virtud del art. 8 apdo. (3) y expon en la solicitud qué costes concretos te bloquean: el importe de la tasa judicial, los honorarios de peritaje estimados, la provisión del agente judicial. La Decisión n.º 169/2026 te da un argumento directo para ese apartado.
  4. Presenta la solicitud ante el tribunal que conoce del proceso en el que necesitas la ayuda. Si aún no puede determinarse el tribunal, la competencia corresponde al juzgado de primera instancia de tu domicilio.
  5. Adjunta los documentos que acreditan los ingresos, las pruebas de las obligaciones de manutención y la declaración responsable sobre las ayudas recibidas anteriormente. La solicitud se resuelve sin citación de las partes, mediante auto motivado dictado a puerta cerrada, de modo que todo lo que tengas que decir debe estar ya en el expediente.
  6. Si te desestiman la solicitud, tienes cinco días desde la notificación para pedir el reexamen. El plazo es corto y corre desde la notificación, no desde el momento en que te enteras.
  7. Recuerda que la ayuda es un anticipo del Estado, no una donación. La ley prevé que se informa por escrito al solicitante de que, si pierde el proceso, puede ser obligado a soportar los gastos. Pregúntalo expresamente antes de presentar la solicitud.

Preguntas frecuentes

¿Qué es, exactamente, la asistencia jurídica gratuita?
Es la forma de apoyo por la que el Estado adelanta los gastos de un proceso civil a una persona física que no puede soportarlos. Puede cubrir los honorarios del abogado, el pago del perito, del traductor o del intérprete, los honorarios del agente judicial y las tasas judiciales, en forma de exención, reducción, fraccionamiento o aplazamiento.
¿Cuáles son los umbrales de ingresos vigentes ahora?
Por debajo del 25% del salario base mínimo bruto nacional, el Estado adelanta íntegramente las cantidades. Por debajo del 50% del salario mínimo, adelanta la mitad. Se calcula el ingreso medio neto mensual por miembro de la familia de los dos meses anteriores a la solicitud. Con el salario mínimo de 4.325 lei, en vigor desde el 1 de julio de 2026, los umbrales son 1.081,25 lei y 2.162,50 lei.
Tengo ingresos algo por encima del umbral. ¿De verdad no puedo recibir nada?
Sí puedes. El art. 8 apdo. (3) de la Ordenanza de urgencia del Gobierno n.º 51/2008 permite conceder la ayuda también en otras situaciones, de forma proporcional a las necesidades del solicitante, cuando los costes ciertos o estimados del proceso son de tal naturaleza que limitan su acceso efectivo a la justicia. El Tribunal Constitucional se apoya en ese apartado en la Decisión n.º 169/2026 precisamente para mostrar que el sistema no se reduce a dos cifras.
¿Existe un límite máximo de la ayuda?
Sí. Según el art. 7, el valor de la ayuda concedida para abogado, perito, traductor, intérprete y agente judicial no puede superar, en un período de un año, el equivalente a diez salarios base mínimos brutos nacionales, referido al año en que se formuló la solicitud. Para 2026, con un salario mínimo de 4.325 lei, el límite es de 43.250 lei.
¿Qué ha decidido en concreto el Tribunal Constitucional?
Ha desestimado por infundada la cuestión de inconstitucionalidad y ha declarado que lo dispuesto en el art. 8 apdos. (1) y (2) de la Ordenanza de urgencia del Gobierno n.º 51/2008, en la redacción anterior a la Ley n.º 31/2023, es constitucional en relación con las críticas formuladas. La decisión se adoptó por unanimidad y es definitiva y de obligado cumplimiento general.
¿La decisión cambia en algo mi situación si pido la ayuda hoy?
No directamente. El texto analizado, el de 300 y 600 lei, ya no está en vigor desde el 15 de enero de 2023. A ti se te aplica la redacción actual, con porcentajes del salario mínimo. Lo que te sirve de la decisión es el argumento del Tribunal sobre el art. 8 apdo. (3), que puedes invocar en la solicitud.
¿Por qué se ha pronunciado el Tribunal sobre un texto que ya no está en vigor?
Porque se aplica la regla de la Decisión n.º 766 de 15 de junio de 2011, publicada en el Boletín Oficial de Rumanía n.º 549 de 3 de agosto de 2011: el Tribunal se pronuncia también sobre las normas que han dejado de estar en vigor, si siguen produciendo efectos en los asuntos en curso. El texto de 300 y 600 lei sigue rigiendo las solicitudes presentadas antes de enero de 2023.
¿De verdad las autoridades públicas no pagan tasa judicial?
No en cualquier proceso. El Tribunal precisa que la exención prevista en el art. 30 de la Ordenanza de urgencia del Gobierno n.º 80/2013 se aplica solo a las demandas y acciones con las que se hacen efectivos créditos presupuestarios, es decir, se recuperan ingresos públicos. Cuando una institución tiene un litigio que nace de un contrato civil o mercantil, paga la tasa como cualquier otra parte.
¿Dónde presento la solicitud y cuánto tarda?
Ante el tribunal competente para conocer del asunto en el que pides la ayuda y, si ese tribunal no puede determinarse, ante el juzgado de primera instancia de tu domicilio. La solicitud se resuelve sin citación de las partes, mediante auto motivado dictado a puerta cerrada. Contra ese auto puedes pedir el reexamen en el plazo de cinco días desde la notificación.
¿La ayuda cubre también los procesos penales o sancionadores?
La Ordenanza de urgencia del Gobierno n.º 51/2008 regula la asistencia jurídica gratuita en materia civil. Para otras materias se aplican otras reglas, en otras normas, que tienes que comprobar por separado con un abogado o en la oficina de información del tribunal.

Análisis de la redacción

La cifra que lo dice todo sobre este asunto no aparece en la decisión. El umbral de 300 lei se fijó por la Ley n.º 251/2011, en un año en el que el salario base mínimo bruto era de 670 lei, establecido por el Acuerdo del Gobierno n.º 1193/2010. Desde el 1 de enero de 2012, el primer año completo de aplicación, el salario mínimo pasó a 700 lei por el Acuerdo del Gobierno n.º 1225/2011. El umbral representaba entonces aproximadamente el 43% del salario mínimo. En marzo de 2020, cuando el Juzgado de Primera Instancia del Sector 6 planteó la cuestión ante el Tribunal, el salario mínimo era de 2.230 lei según el Acuerdo del Gobierno n.º 935/2019, y esos mismos 300 lei habían quedado en el 13,5% de aquel. Esa es, en cifras, exactamente la crítica del autor de la cuestión, y el Tribunal no la toca en ningún punto de la motivación.

La segunda parte del cálculo es igual de interesante. La Ley n.º 31/2023 vinculó el umbral al salario mínimo, lo que resuelve la erosión de cara al futuro, pero lo fijó en el 25%, es decir, en poco más de la mitad de la proporción de la que había partido en 2012. Si el legislador hubiera mantenido la proporción del 43%, el umbral de hoy sería de aproximadamente 1.854 lei por miembro de la familia, no de 1.081,25 lei. La indexación ha detenido la degradación, pero ha consagrado la ya producida. Y para el umbral del 50%, la situación es aún más clara: 600 lei significaban el 86% del salario mínimo en 2012, y ahora el límite es del 50%.

La tercera observación tiene que ver con la mecánica legislativa. La Ley n.º 251/2011 no dejó las cosas al azar: introdujo un artículo que permitía al Gobierno actualizar los límites de ingresos mediante acuerdo. El instrumento existió once años y no se utilizó nunca, y la Ley n.º 31/2023 lo derogó por inútil. Cuando el Tribunal responde que fijar los límites «corresponde a la opción del legislador», la respuesta es formalmente correcta, pero esquiva el hecho de que la opción ya se había ejercido, en forma de una obligación implícita de actualización que nadie llevó hasta el final.

Queda la duración. El auto de planteamiento es de 13 de marzo de 2020, la deliberación de 26 de febrero de 2026, la publicación de 4 de septiembre de 2026. Son 2.176 días desde el planteamiento hasta la deliberación y otros 190 días desde la deliberación hasta la publicación, en total 2.366 días, casi seis años y medio. El asunto de fondo llevaba el número 18.096/303/2019, de modo que el proceso en el que se planteó la cuestión había empezado un año antes. En una pretensión que se refiere precisamente a la imposibilidad de pagar un proceso, el retraso tiene un efecto propio.

Qué debería cambiar

  • Criterios escritos para el art. 8 apdo. (3). El apartado que el Tribunal invoca como válvula no dice nada sobre cómo se aprecia que un coste «limita el acceso efectivo a la justicia». Un conjunto mínimo de referencias, por ejemplo la relación entre la tasa judicial y el ingreso mensual de la familia, convertiría un texto potencial en un derecho previsible y reduciría las diferencias de un tribunal a otro.
  • Reajuste del porcentaje al nivel de 2012. Elevar el umbral del 25% a aproximadamente el 43% del salario mínimo devolvería a la ayuda íntegra la cobertura que tenía cuando se fijó la cantidad fija, es decir, unos 1.854 lei por miembro de la familia en 2026.
  • Republicación de la ordenanza. El art. II de la Ley n.º 31/2023 prevé la republicación de la Ordenanza de urgencia del Gobierno n.º 51/2008 con una nueva numeración. A 4 de septiembre de 2026, más de tres años y siete meses después de la entrada en vigor de la ley, el portal legislativo sigue mostrando una versión consolidada, no una republicada. Quien busca el texto se encuentra con versiones de 300, 500 u 800 lei, sin saber cuál se le aplica.
  • Una calculadora pública del umbral. El Ministerio de Justicia podría publicar una página sencilla en la que se introduzcan el ingreso de la familia y el número de miembros, y el resultado indique si se encaja en la ayuda íntegra, en la del 50% o en el art. 8 apdo. (3). El coste es mínimo, y el efecto es que la gente deje de renunciar de entrada por no entender la cifra.
  • Plazo interno para la publicación de las decisiones del Tribunal. 190 días entre la deliberación y la publicación, en un asunto en el que la decisión solo produce efectos desde la publicación, son difíciles de justificar. Un plazo orientativo asumido públicamente haría predecible el momento a partir del cual una decisión puede invocarse ante los tribunales.

Texto original del acto normativo

El texto que figura a continuación se reproduce en rumano, la forma oficial de publicación.

El texto íntegro, tal como se publicó en el Boletín Oficial de Rumanía

Boletín Oficial de Rumanía n.º 750 de 4 de septiembre de 2026 16 páginas PDF, 169 KB el acto comienza en la página 2

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Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento jurídico. Para situaciones concretas, consulta a un abogado o asesor fiscal autorizado.