En resumen
- El número de puestos que pueden imponer multas en el transporte ferroviario y en el metro sube de 17 a 23. Las dos autoridades ferroviarias pasan cada una de cinco a ocho puestos habilitados, y la lista del personal del ministerio se queda en siete. No se retira ningún puesto.
- La credencial tiene el mismo aspecto que hasta ahora. Los cuatro modelos fijados en 2023 quedan intactos, así que quien pide ver el documento tiene delante la misma cartilla. La diferencia está en quién tiene derecho a recibirla.
- Los afectados son las empresas del sector ferroviario y su personal, es decir los operadores de transporte, los administradores de infraestructura, el metro y los proveedores de productos y servicios para el ferrocarril, no el viajero sin billete. La multa que estas personas pueden imponer llega, para una empresa, a 100.000 lei.
Publicado: Boletín Oficial de Rumanía (Monitorul Oficial), Parte I, n.º 796 de 18 de septiembre de 2026, página 5
Entrada en vigor: 18 de septiembre de 2026, fecha de la publicación, porque la orden no prevé una fecha posterior
Seis puestos nuevos obtienen el derecho a llevar credencial especial y a imponer multas en el ferrocarril y en el metro. La Orden del ministro de Transportes e Infraestructuras, en funciones, n.º 870/2026, publicada en el Boletín Oficial de Rumanía, Parte I, n.º 796 de 18 de septiembre de 2026, reescribe cuatro artículos de dos anexos de una orden de 2023 y consigue un solo resultado: amplía la lista de quienes pueden comprobar, calificar y sancionar las infracciones administrativas de la actividad ferroviaria. Son los mismos inspectores que revisan el estado de las vías, de los vagones y del servicio al viajero, es decir la zona en la que el administrador de la infraestructura ha recibido objetivos de desempeño para 2026-2030. Quién es controlado sigue siendo el mismo. Cambia quién puede hacer el control.
La lista del anexo n.º 7, la de la Autoridad de Seguridad Ferroviaria Rumana, tenía desde 2023 cinco posiciones: director general, director, inspector jefe territorial, jefe de servicio e inspector de Estado. Ahora tiene ocho, porque se le han añadido jefe de departamento, asesor del director general y experto. La lista del anexo n.º 8, la de la Autoridad Ferroviaria Rumana, partía también de cinco posiciones: director general, director, jefe de departamento, jefe de servicio e inspector técnico. También tiene ahora ocho, con la incorporación de los puestos de director general adjunto, asesor del director general y experto. La tercera lista, la del personal del ministerio del anexo n.º 6, tiene siete puestos y no ha sido tocada.
El segundo artículo de cada anexo dice quién, de entre esos puestos, tiene que ser designado por decisión del director general, es decir para quién tiene que existir un acto individual con nombre y apellidos. En la primera autoridad, el mecanismo cubría al director, al jefe de servicio y al inspector de Estado, y ahora cubre también al jefe de departamento, o sea cuatro posiciones de ocho. En la segunda cubría al director, al jefe de departamento y al jefe de servicio, y en la nueva redacción cubre exactamente los mismos tres puestos, con las letras cambiadas por la renumeración. La consecuencia se ve solo poniendo los dos anexos uno al lado del otro: de los seis puestos añadidos, uno solo entra en el mecanismo de designación, y los otros cinco obtienen el derecho a multar por el simple título del puesto.
Lo que no ha cambiado ocupa más espacio que lo que ha cambiado. Los modelos de credencial, reproducidos en facsímil en los anexos n.º 1 a 4 de la orden de 2023, quedan intactos, y también la regla de validez del artículo 6 de esa misma orden: la credencial vale desde la fecha de expedición hasta el final del año natural en que se expidió, o hasta su retirada. La autoridad de seguridad sigue siendo la institución que imprime y gestiona todas las credenciales especiales, incluidas las de las demás instituciones. La lista del personal de la Agencia Rumana de Investigación Ferroviaria, del anexo n.º 9, también ha quedado como estaba, sin que la orden nueva la mencione.
La orden se firmó el 17 de septiembre de 2026 y se publicó al día siguiente. La firma es del secretario de Estado Horațiu-Lucian Cosma, que firmó por el ministro en funciones. La fórmula de fundamento jurídico contiene una sola remisión: el art. 9 apdo. (4) de la Decisión del Gobierno n.º 370/2021, según el cual el ministro de Transportes e Infraestructuras «emite órdenes e instrucciones».
Los efectos que produce
Para una empresa del sector ferroviario, el efecto práctico es que la lista de personas que pueden entrar en su recinto con credencial y levantar un acta de denuncia se ha alargado en seis posiciones, de 17 a 23. La incorporación más importante no es un puesto directivo, sino uno de ejecución: el experto. Hasta el 18 de septiembre de 2026, el experto que hacía la comprobación técnica no podía firmar solo la constatación, sino que tenía que llevarla a un jefe de servicio o a un inspector de Estado. Desde esa fecha, la puede firmar él.
Las multas que estas personas pueden imponer no cambian, porque están en la ley y no en la orden. La Ordenanza del Gobierno n.º 39/2000, en la forma dada por la Ordenanza n.º 3/2012, enumera 46 infracciones administrativas de la actividad ferroviaria, desde trenes de viajeros puestos en circulación sin instalaciones sanitarias y de calefacción en funcionamiento hasta el transporte de mercancías peligrosas sin respetar las condiciones impuestas. Para una persona física, la multa va de 1.150 lei a 50.600 lei, y para una empresa de 3.450 lei a 100.000 lei, según la gravedad del hecho. Aparte, la Ordenanza de urgencia del Gobierno n.º 73/2019 relativa a la seguridad ferroviaria establece, en el artículo 29, seis infracciones administrativas propias, con multas de entre 5.000 y 20.000 lei, en las que se puede pagar la mitad del mínimo en las 48 horas siguientes al levantamiento o a la notificación del acta.
Para el viajero corriente el efecto es nulo, y la confusión merece aclararse, porque el título de la orden suena a otra cosa. Las infracciones administrativas de la Ordenanza del Gobierno n.º 39/2000 se refieren a los hechos de las personas físicas y jurídicas que desarrollan la actividad de transporte ferroviario, es decir los operadores, los administradores de infraestructura, los proveedores y su personal. El billete de viaje y el control de los títulos de transporte en el tren o en el metro pertenecen a un marco completamente distinto. La persona con la credencial especial de esta orden comprueba cómo se mantiene el ferrocarril, no el bolsillo del viajero.
Para quien es controlado queda, en cambio, una dificultad real de verificación. Cinco de los seis puestos nuevos no necesitan una decisión individual de designación, y allí donde la decisión existe, es un documento interno de la autoridad que no se publica. En la práctica, quien recibe el acta de denuncia puede leer el puesto inscrito en la credencial y compararlo con la lista de los anexos, pero no puede comprobar en el momento si esa persona fue designada por un acto.
Qué ha cambiado respecto de la situación anterior
Respecto de la forma de 2023 han cambiado exactamente cuatro artículos, todos ellos en anexos. El cuerpo de la orden ha quedado intacto. Cada una de las dos listas de puestos ha crecido en tres posiciones, un aumento del 60%, y los dos artículos que establecen la designación se han reescrito para encajar con la nueva numeración.
El recuento por letras dice más. Antes, de los diez puestos de las dos autoridades, seis necesitaban una decisión individual de designación, es decir el 60%. Ahora, de los dieciséis puestos, siete la necesitan, es decir alrededor del 44%. El derecho a multar se ha extendido más rápido que la obligación de decir, en un acto, quién lo ejerce.
También ha cambiado la simetría entre las dos listas. Hasta ahora se parecían solo en parte: una autoridad tenía inspector jefe territorial, la otra jefe de departamento. Ahora las dos terminan igual, con asesor del director general y experto, y la diferencia que queda está en la denominación del inspector, «inspector de Estado» en una e «inspector técnico» en la otra. Queda, en cambio, una asimetría antigua que la orden no toca: el inspector de Estado necesita decisión de designación y el inspector técnico no.
En cuanto a la redacción, la única corrección es un guion: «inspector șef teritorial» de 2023 se ha convertido en «inspector-șef teritorial».
Ventajas y desventajas
Lo que mejora
- Quien hace la comprobación puede firmar también la constatación. El experto y el asesor del director general ya no tienen que pasar por otro puesto para que se levante un acta de denuncia, así que el control termina el mismo día en que empieza.
- Las listas de las dos autoridades quedan casi idénticas. Un operador que trata con ambas autoridades ya no tiene que recordar dos jerarquías distintas para saber a quién tiene delante.
- El jefe de departamento de la autoridad de seguridad entra también en el mecanismo de designación, y no solo en la lista de puestos, así que para él habrá un acto individual.
- El modelo de credencial queda sin cambios, así que no se reimprime nada ni aparece un periodo de transición, y las credenciales expedidas antes valen hasta su plazo habitual.
- La orden entra en vigor el día de la publicación, así que no se abre ninguna ventana en la que el organigrama actualizado de las autoridades quedara sin respaldo en la lista de puestos habilitados.
Lo que sigue siendo un problema
- «Experto» es una denominación genérica, escrita sin precisar la estructura, la especialidad ni el número, y el organigrama interno puede multiplicar el puesto sin límite.
- Cinco de los seis puestos nuevos reciben el derecho a multar por el título del puesto, sin decisión individual, así que no existe ningún acto del que se vea quién lo ejerce exactamente.
- Las decisiones de designación, allí donde se exigen, son documentos internos no publicados. Quien es controlado no tiene manera de comprobar la habilitación en el momento del control.
- La norma de la que nace el derecho del ministro a establecer este personal no se cita en ninguna parte. El único fundamento invocado es la competencia general para emitir órdenes.
- La remisión a la ordenanza de urgencia sobre la seguridad ferroviaria lleva al artículo sobre el acceso de los investigadores de accidentes a las pruebas, no al de la comprobación de las infracciones administrativas.
- El derecho a comprobar y a multar lo tiene, según el art. 6 apdo. (1) de la Ordenanza del Gobierno n.º 39/2000, sin modificar desde el 16 de mayo de 2003, solo el personal de la Autoridad Ferroviaria Rumana y el del ministerio. De ese texto falta la autoridad de seguridad, persona jurídica separada desde 2023.
- La forma anterior de los anexos no se reproduce, así que lo que ha cambiado solo se puede averiguar abriendo la edición del Boletín Oficial de Rumanía de 25 de septiembre de 2023.
Consejos prácticos
- Pide la credencial y léela entera, no solo la fotografía. El puesto inscrito en ella tiene que ser uno de los 23 de los anexos n.º 6, 7 y 8 de la Orden n.º 1.649/2023, en la forma dada por la Orden n.º 870/2026.
- Mira el año. La credencial es válida desde su expedición hasta el final del año natural en que se expidió, según el artículo 6 de la orden de 2023. Una expedida en 2025 ya no cubre un control hecho en 2026.
- Si el puesto es director, jefe de departamento, jefe de servicio o inspector de Estado en la autoridad de seguridad, o director, jefe de departamento o jefe de servicio en la autoridad ferroviaria, pide también la decisión del director general por la que se designó a esa persona. Para esos puestos, el acto individual es obligatorio.
- Escribe en el acta de denuncia el puesto del agente denunciante, exactamente como aparece en la credencial. Es el elemento con el que después se puede comprobar si la persona estaba entre las habilitadas.
- No confundas este control con el del billete de viaje. Los hechos sancionados aquí afectan a la actividad ferroviaria de las empresas y de su personal, no a los títulos de transporte de los viajeros.
- Si la multa llega en virtud del artículo 29 de la ordenanza de urgencia sobre la seguridad ferroviaria, tienes 48 horas desde el levantamiento o la notificación del acta para pagar la mitad del mínimo, y el agente denunciante está obligado a escribir esa posibilidad en el acto.
- Guarda el número y la fecha de la orden nueva, 870 de 17 de septiembre de 2026, para cualquier impugnación. La lista en la que se basó el control es la de esta forma, no la publicada en 2023.
Preguntas frecuentes
¿Qué ha cambiado, concretamente, con esta orden?
¿Cambia la credencial que tiene que mostrar quien hace el control?
¿Desde cuándo se aplica?
¿Qué puestos nuevos han aparecido en la lista?
¿Alguien ha perdido el derecho a sancionar?
¿Puede un simple experto ponerme una multa?
¿A quién pueden multar estas personas?
¿De cuánto son las multas?
¿Cómo compruebo si la persona que me controla tiene derecho a hacerlo?
¿La orden la firmó el ministro?
Errores e incoherencias en el texto publicado
- Anexo n.º 7, art. 1. Los ocho puestos habilitados son de la Autoridad de Seguridad Ferroviaria Rumana, institución pública separada, con personalidad jurídica propia, dependiente del ministerio desde abril de 2023. El art. 6 apdo. (1) de la Ordenanza del Gobierno n.º 39/2000, sin modificar desde el 16 de mayo de 2003, da el derecho a comprobar y a sancionar las infracciones administrativas de las operaciones de transporte ferroviario y con el metro solo al personal de la Autoridad Ferroviaria Rumana y al personal del ministerio. Quien reciba una multa de un inspector de la autoridad de seguridad por uno de los 46 hechos de esa ordenanza puede sostener que el agente denunciante no está entre las personas que la ley designa, y quien lea la orden puede sostener lo contrario.
- Fórmula de fundamento jurídico. La orden amplía la lista del personal habilitado para comprobar y sancionar infracciones administrativas, pero invoca un solo fundamento: el art. 9 apdo. (4) de la Decisión del Gobierno n.º 370/2021, según el cual el ministro «emite órdenes e instrucciones». La norma que le da el derecho a establecer ese personal es el art. 6 apdo. (2) de la Ordenanza del Gobierno n.º 39/2000, citado en la orden modificada de 2023 y ausente aquí. El art. 42 apdo. (4) de la Ley n.º 24/2000 exige que la fórmula introductoria recoja los fundamentos sobre la base y en ejecución de los cuales se ha emitido el acto.
- Preámbulo, cuarto guion. Se invoca el art. 21 apdo. (2) de la Ordenanza de urgencia del Gobierno n.º 73/2019. El artículo se titula «Estatuto de la investigación» y regula el acceso de los investigadores de accidentes e incidentes ferroviarios a la información y a las pruebas, una materia que corresponde a la Agencia Rumana de Investigación Ferroviaria, institución a la que la orden no toca. La competencia para establecer, por orden del ministro, el personal que comprueba las infracciones administrativas de esa misma ordenanza de urgencia está en el art. 29 apdo. (3).
Análisis de la redacción
La orden tiene 23 párrafos y casi todo lo que contiene son remisiones. Para saber qué ha cambiado hay que poner al lado la edición del Boletín Oficial de Rumanía de 25 de septiembre de 2023, porque el texto nuevo se reproduce íntegro y el sustituido no aparece en ningún momento. La comparación da, en cambio, un resultado claro: diez puestos se convierten en dieciséis, un aumento del 60% en cada una de las dos autoridades, y de las seis posiciones nuevas una sola entra en el mecanismo que exige un acto individual de designación.
Ahí está el meollo, y no se ve leyendo la orden de principio a fin. El peso de los puestos para los que tiene que existir una decisión con nombre y apellidos baja de seis de diez a siete de dieciséis, es decir del 60% a alrededor del 44%. Dicho de otro modo, el derecho a levantar un acta de denuncia se extiende y la obligación de decir, en un acto, quién lo tiene se diluye. El caso extremo es el experto. La Autoridad de Seguridad Ferroviaria Rumana asumió de la Autoridad Ferroviaria Rumana un número máximo de 230 plazas, según el artículo 5 apartado (2) de la Decisión del Gobierno n.º 309/2023, y la orden no dice cuántas de esas personas se llaman expertos, de qué estructura son ni qué especialidad tienen. Combinado con el artículo 8 apartado (4) de la orden de 2023, según el cual las credenciales del personal propio se imprimen sobre la base de la disposición del director general, resulta que el número de personas que pueden firmar una multa en esta autoridad se decide mediante un documento interno que no llega a ninguna parte pública.
La segunda observación afecta a la velocidad distinta con la que se mueven las capas. El art. 6 de la Ordenanza del Gobierno n.º 39/2000 se modificó por última vez el 16 de mayo de 2003, es decir 8.526 días antes de esta orden, y su texto habla todavía del personal del «Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Vivienda», ministerio suprimido ese mismo año. Entretanto la arquitectura institucional ha cambiado dos veces, la última en abril de 2023, cuando la autoridad de seguridad se desgajó de la Autoridad Ferroviaria Rumana como persona jurídica separada. La orden del ministro sigue el paso del organigrama, a 1.089 días de la forma anterior, pero la ley que la habilita se ha quedado en 2003. Un acto de técnica administrativa no puede arreglar eso, y ahí está el verdadero asunto de esta publicación.
Qué debería cambiar
- Que el puesto de experto se califique. Una fórmula del tipo «experto de las estructuras de inspección, control y supervisión» ligaría la habilitación a las funciones reales, en lugar de engancharla a una denominación que el organigrama puede multiplicar sin medida.
- Que los cinco puestos nuevos que han quedado fuera del artículo 2 entren en el mecanismo de designación. Existiría, para cada persona que puede levantar un acta de denuncia, un acto fechado y verificable, y no solo un título de puesto.
- Que las decisiones de designación se publiquen. El puesto, el número y la fecha de la decisión, publicados en la página de cada autoridad, darían a quien es controlado el medio de comprobar la habilitación durante el control mismo.
- Que la Ordenanza del Gobierno n.º 39/2000 se actualice. Mientras el artículo 6 no incluya también la autoridad de seguridad, toda orden que habilite a su personal para las 46 infracciones administrativas de la ordenanza se apoya en un texto que no la menciona.
- Que el fundamento jurídico se escriba completo. Un acto que decide quién puede imponer multas debería citar la norma que le da ese derecho, y no solo la competencia general para emitir órdenes e instrucciones.
- Que la orden modificadora reproduzca también la forma anterior de los anexos. El lector vería en el mismo documento qué se ha añadido y qué ha quedado, sin buscar la edición del Boletín Oficial de Rumanía de hace tres años.
Texto original del acto normativo
El texto que figura a continuación se reproduce en rumano, la forma oficial de publicación.
El texto íntegro, tal como se publicó en el Boletín Oficial de Rumanía
Boletín Oficial de Rumanía n.º 796 de 18 de septiembre de 2026, página 5 8 páginas PDF, 73 KB el acto comienza en la página 5
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Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento jurídico. Para situaciones concretas, consulta a un abogado o asesor fiscal autorizado.
