En resumen

  • El Ministerio de Educación e Investigación ha publicado los programas con los que se hará el examen de bachillerato de 2030, el primero que harán los alumnos que entran en 9.º curso en el curso escolar 2026-2027. La Orden n.º 5.077/2026 apareció en el Boletín Oficial de Rumanía (Monitorul Oficial) el 2 de septiembre de 2026, cinco días antes de su primer día de clase.
  • Los programas propiamente dichos están en 18 anexos, publicados en una edición aparte del Boletín Oficial de Rumanía, la n.º 737 bis, que tiene 1.150 páginas. El primer anexo es solo una tabla resumen; los otros 17 contienen los programas: rumano, lengua materna, matemáticas, física, química, biología, historia, geografía, disciplinas de ciencias sociales y humanas, religión, competencias digitales, informática, módulos técnicos y las asignaturas de especialidad de los perfiles artístico, pedagógico, deportivo y teológico.
  • La orden no deroga nada y no toca las convocatorias de 2027, 2028 y 2029. El artículo 3 dice que los programas se aplican a partir de las convocatorias del examen de 2030, de modo que los alumnos que hoy están en 10.º, 11.º y 12.º curso siguen con los programas aprobados anteriormente.
Acto: Orden del ministro de educación e investigación n.º 5.077 de 25 de agosto de 2026
Publicado: Boletín Oficial de Rumanía n.º 737 de 2 de septiembre de 2026; los anexos n.º 1-18, en el Boletín Oficial de Rumanía n.º 737 bis del mismo día
Entrada en vigor: 2 de septiembre de 2026, fecha de publicación; los programas se aplican desde las convocatorias del examen de bachillerato de 2030

Los alumnos que empiezan el bachillerato en septiembre de 2026 saben, desde la primera semana de clase, qué se les pedirá en el examen de 2030. La Orden del ministro de educación e investigación n.º 5.077 de 25 de agosto de 2026 aprueba los programas de examen para todas las asignaturas y módulos de formación correspondientes a las pruebas del bachillerato de 2030 y se publicó en el Boletín Oficial de Rumanía n.º 737 de 2 de septiembre de 2026. Es la última pieza de una serie que ha cambiado el bachillerato entero para esta generación, después de los nuevos planes marco de bachillerato y de los programas escolares aprobados en 2025 y 2026, de los que los programas de examen derivan directamente. Para la convocatoria inmediata, el calendario ya está fijado: la Orden MEC n.º 5.211/2026 establece las fechas del bachillerato de 2027.

La orden en sí tiene seis artículos y ocupa menos de una página. Todo lo que cuenta está en los anexos, y los anexos se fueron a una edición aparte del Boletín Oficial de Rumanía, la n.º 737 bis, de 1.150 páginas, en la que los programas ocupan las páginas 3 a 1149. La edición ordinaria del mismo día, aquella en la que apareció la orden, tiene 16 páginas. La proporción entre ambas es de casi 72 a 1.

El artículo 1 aprueba un cuadro resumen, es decir, la tabla del anexo n.º 1 que dice qué contiene cada uno de los demás anexos. El artículo 2 aprueba los programas de los anexos n.º 2 a 18. El artículo 3 fija el momento de aplicación: las convocatorias del examen de bachillerato de 2030. El artículo 4 declara los anexos parte integrante de la orden, el artículo 5 nombra a las instituciones encargadas de ejecutarla, desde el Centro Nacional de Currículo y Evaluación hasta las inspecciones escolares, y el artículo 6 dispone su publicación. La orden lleva la firma del ministro Mihai Dimian.

Los 17 anexos con programas se reparten en cuatro grupos. El primero recoge las pruebas que hacen casi todos los candidatos: lengua y literatura rumanas (anexo n.º 2), lengua y literatura maternas para trece lenguas, del húngaro y el alemán al romaní, el croata y el griego moderno (anexo n.º 3), y las competencias digitales, es decir, la tecnología de la información y de las comunicaciones (anexo n.º 12). El segundo grupo reúne las asignaturas de examen del tronco común del bachillerato teórico: matemáticas, física, química, biología, historia, geografía, las disciplinas de ciencias sociales y humanas en un solo anexo común (lógica, psicología, sociología, filosofía, economía y educación emprendedora), informática y religión. El tercer grupo, un único anexo de 82 páginas, recoge los módulos de formación del itinerario tecnológico, por ámbitos y cualificaciones profesionales. El cuarto cubre las asignaturas del currículo de especialidad del itinerario vocacional, con un anexo para cada uno de los perfiles artístico, pedagógico, deportivo y teológico.

Cada anexo empieza con una tabla resumen que liga un código de programa a una prueba y a un perfil. En matemáticas, por ejemplo, hay ocho programas distintos, desde MAT_P1 para la especialización de matemáticas e informática hasta MAT_P8, que es la prueba complementaria que hacen los alumnos del perfil humanístico y de los itinerarios tecnológico y vocacional. Después, para cada código, viene un programa construido siempre igual: un preámbulo que indica de qué programa escolar deriva, las competencias generales y las competencias específicas que se evalúan, y luego los ámbitos de contenido y los contenidos. Los programas de examen dicen de forma expresa que no recogen las notas de presentación, los ejemplos de actividades de aprendizaje ni las sugerencias metodológicas de los programas escolares, de modo que son listas para evaluar, no manuales para enseñar.

El calendario de los exámenes recibe también su actualización para el curso siguiente: el cronograma de la certificación de la cualificación profesional 2026-2027, con las fechas por niveles de enseñanza, se aprobó mediante la Orden MEC n.º 5.214/2026.

Quienes sí se examinan este año pueden beneficiarse de los incentivos financieros de 5.000 lei por un 10 de media en el bachillerato, aprobados hace poco por el Gobierno.

Los efectos que produce

El primer efecto es de calendario. El artículo 102 apdo. (7) de la Ley de enseñanza preuniversitaria n.º 198/2023 exige que la lista de las asignaturas y de los programas de examen se establezca por orden ministerial y se haga pública «al inicio del ciclo educativo». La ley no fija un número de años ni una fecha de calendario, sino que liga el plazo al arranque del ciclo. El ciclo de bachillerato de esta generación empieza con el curso escolar 2026-2027, cuyas clases arrancan el 7 de septiembre de 2026, con arreglo a la Orden n.º 3.194/2026 sobre la estructura del curso escolar. La orden con los programas apareció el 2 de septiembre de 2026. El plazo legal se cumple, con cinco días de margen.

El segundo efecto es que la lista de las asignaturas y sus programas son ahora dos actos distintos que se completan. La Orden n.º 4.138/2026, dictada el 16 de junio de 2026 y publicada en el Boletín Oficial de Rumanía n.º 500 de 17 de junio de 2026, estableció las pruebas y las asignaturas del bachillerato de 2030: la prueba A01, de evaluación de las competencias de comunicación oral en rumano; la prueba A02 para la lengua materna; la prueba B para las competencias lingüísticas en lenguas modernas; la prueba C para las competencias digitales; la prueba D, la escrita de lengua materna; dos pruebas escritas E diferenciadas por itinerario, perfil y especialización, y una prueba F complementaria. La Orden n.º 5.077/2026 pone contenido detrás de esas letras. Las dos se leen juntas: la primera dice qué se examina, la segunda dice qué entra.

El tercer efecto alcanza a los profesores y a los autores de manuales antes que a los alumnos. Los programas de examen indican, en el preámbulo, los programas escolares de los que derivan: la Orden n.º 6.930/2025 para matemáticas y para la tecnología de la información, y las Órdenes n.º 3.224/2026 y n.º 4.106/2026 para lengua rumana. Un profesor de 9.º curso que empieza las clases el 7 de septiembre de 2026 puede comprobar, desde la primera lección, qué competencias del programa escolar llegan efectivamente al examen y qué queda fuera de la evaluación.

Qué ha cambiado respecto de la situación anterior

La orden no deroga ni modifica ningún acto. No contiene artículo derogatorio, y el artículo 3 limita la aplicación a las convocatorias de 2030. Los programas actuales siguen en vigor para todas las convocatorias anteriores, de modo que los alumnos que hagan el bachillerato en 2027, 2028 y 2029 no se ven afectados en nada.

Lo que cambia es el examen al que conducen estos programas. Con arreglo a la Orden n.º 4.138/2026, el bachillerato de 2030 evalúa las competencias lingüísticas en dos lenguas modernas, no en una sola como ahora, y las pruebas escritas obligatorias se diferencian por itinerario, perfil y especialización, en lugar de la fórmula única de hoy. La estructura de ocho programas de matemáticas, cada uno ligado a una especialización, es consecuencia directa de esa diferenciación: un alumno de matemáticas e informática y otro de un ámbito técnico ya no hacen el mismo examen de la misma asignatura.

Cambia también la base. Los programas de examen ya no derivan de los programas escolares antiguos, sino de los aprobados en 2025 y 2026 para el nuevo bachillerato, incluido el programa de lengua rumana para los centros y las secciones con enseñanza en húngaro. En lengua y literatura rumanas aparece, entre las competencias evaluadas, una que no existía en los programas anteriores de bachillerato: la evaluación del contenido digital y de los textos generados por inteligencia artificial, con la identificación de inexactitudes y de estereotipos lingüísticos.

Ventajas y desventajas

Lo que mejora

  • Los alumnos y los profesores tienen los programas antes de la primera hora de bachillerato, no en el último año. Los cuatro cursos, de 9.º a 12.º, se recorren enteros sabiendo ya qué se pide en el examen.
  • Los programas tienen una estructura idéntica, sea cual sea la asignatura: preámbulo, tabla con códigos y pruebas, competencias, ámbitos de contenido. Un padre que entienda un programa puede leerlos todos.
  • Cada programa dice de qué programa escolar deriva, con el número de la orden. La relación entre lo que se enseña y lo que se evalúa la puede comprobar cualquiera, no solo afirmarse.
  • El itinerario tecnológico y los perfiles vocacionales reciben programas propios, por ámbitos y cualificaciones, en lugar de ser tratados como un apéndice del bachillerato teórico.
  • Los códigos de programa, del tipo MAT_P3 o LLRO_P1, dan al alumno una referencia precisa: encuentra su especialización en la tabla y sabe exactamente cuál de los programas le afecta.

Lo que sigue siendo un problema

  • Ningún anexo contiene programa para la prueba B, la de competencias lingüísticas en lenguas modernas. Las expresiones «lengua moderna» y «lenguas modernas» no aparecen en absoluto en las 1.150 páginas de la edición bis, aunque sea precisamente esa prueba la que más cambia, de una lengua a dos.
  • Los anexos se fueron a una edición bis que, según la nota de la orden, se adquiere en el Centro de relaciones con el público del Boletín Oficial de Rumanía. El texto que la ley exige hacer público está, formalmente, en una publicación de pago.
  • El volumen es difícil de usar tal cual. Un programa útil para un alumno de 9.º curso ocupa unas pocas páginas, pero hay que encontrarlo dentro de un archivo de 1.150 páginas, sin índice por asignaturas y sin una versión separada de cada programa.
  • El reparto del espacio es desigual. La religión y las asignaturas del perfil teológico ocupan juntas 431 páginas, más de un tercio del total, mientras que lengua y literatura rumanas, la asignatura que hacen todos los candidatos, ocupa 25.
  • La tabla resumen de lengua rumana anuncia un programa especial para todos los centros con enseñanza en lengua materna, pero el programa publicado está escrito solo para las secciones con enseñanza en húngaro.

Consejos prácticos

  1. No busque los programas en el Boletín Oficial de Rumanía n.º 737. Allí están solo los seis artículos de la orden. Los programas están en la edición n.º 737 bis de 2 de septiembre de 2026.
  2. Empiece por el anexo n.º 1, el cuadro resumen. Tiene una línea para cada uno de los otros 17 anexos y le dice directamente en cuál de ellos entra la asignatura que le interesa.
  3. Después busque la tabla del principio del anexo. Encontrará su itinerario, su perfil y su especialización en una línea, y esa línea le da el código del programa. Solo le afecta el programa con ese código, el resto son para otras especializaciones.
  4. Lea primero la columna de contenidos, no la de competencias. Los contenidos dicen qué materia entra en el examen; las competencias dicen qué se le pide hacer con ella.
  5. Compruebe en el preámbulo del programa el número de la orden que aprobó el programa escolar del que deriva. Si el profesor enseña siguiendo otro documento, la pregunta merece hacerse a principio de curso, no en 12.º.
  6. Para la prueba de lenguas modernas todavía no hay programa. Hasta que aparezca, las únicas referencias son los niveles del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas, usados también en el bachillerato actual.
  7. Si es alumno de una sección con enseñanza en una lengua materna distinta del húngaro y ha estudiado rumano con programa especial, pida aclaraciones a la inspección escolar. La orden no contiene, de momento, un programa escrito para su situación.

Preguntas frecuentes

¿A quién afectan estos programas?
A los alumnos que entran en 9.º curso en el curso escolar 2026-2027. Terminan 12.º en el curso escolar 2029-2030 y hacen el bachillerato en 2030, la primera convocatoria en la que se aplican los programas aprobados por la Orden n.º 5.077/2026.
¿Cambia algo para los alumnos que hacen el bachillerato en 2027, 2028 o 2029?
No. El artículo 3 de la orden dice que los programas se aplican a partir de las convocatorias del examen de 2030. La orden no deroga ni modifica los programas existentes, que siguen siendo válidos para las convocatorias anteriores.
¿Dónde encuentro los programas propiamente dichos?
En el Boletín Oficial de Rumanía, Parte I, n.º 737 bis de 2 de septiembre de 2026, donde los anexos n.º 1 a 18 ocupan las páginas 3 a 1149. La nota de la orden precisa que esa edición se puede adquirir en el Centro de relaciones con el público del Boletín Oficial de Rumanía.
¿De qué asignaturas hay programas?
De lengua y literatura rumanas, lengua y literatura maternas (trece lenguas), matemáticas, física, química, biología, historia, geografía, las disciplinas de ciencias sociales y humanas, religión, tecnología de la información y de las comunicaciones, informática, los módulos de formación del itinerario tecnológico y las asignaturas de especialidad de los perfiles artístico, pedagógico, deportivo y teológico.
¿Qué contiene un programa de examen?
Un preámbulo que indica de qué programa escolar deriva y qué prueba fundamenta, una tabla con los códigos de programa y las especializaciones a las que se aplican, la lista de las competencias generales y específicas que se evalúan, y luego los ámbitos de contenido con los contenidos correspondientes. Los programas precisan que no recogen las sugerencias metodológicas ni los ejemplos de actividades de aprendizaje de los programas escolares.
¿Por qué tienen las matemáticas ocho programas distintos?
Porque el bachillerato de 2030 diferencia las pruebas escritas por itinerario, perfil y especialización. El programa MAT_P1 es para la especialización de matemáticas e informática, MAT_P2 para ciencias de la naturaleza, de MAT_P3 a MAT_P6 para los ámbitos del itinerario tecnológico, MAT_P7 para el perfil militar, y MAT_P8 es la prueba complementaria que hacen los alumnos del perfil humanístico y de los demás itinerarios.
¿Hay programa para la prueba de lenguas modernas?
No en esta orden. Los 18 anexos no contienen ningún programa para la prueba B, y las palabras «lengua moderna» y «lenguas modernas» no aparecen en la edición bis. El Ministerio tendrá que cubrir la prueba con un acto aparte o con la metodología de organización del examen.
¿Qué pasa con los alumnos de los centros con enseñanza en lengua materna?
Hacen la prueba A02 y la prueba D en lengua materna, con arreglo a los programas del anexo n.º 3, que cubre trece lenguas. En lengua rumana, la tabla del anexo n.º 2 anuncia un programa especial para todos esos centros, pero el programa publicado, el anexo n.º 2.3, está escrito para las secciones con enseñanza en húngaro.
¿Se pueden modificar los programas todavía antes de 2030?
Sí. Están aprobados por orden ministerial, de modo que pueden modificarse o completarse igualmente por orden. La Ley n.º 198/2023 exige solo que se hagan públicos al inicio del ciclo educativo, no que el texto quede inalterado hasta el examen.
¿Qué relación tiene la orden con la Orden n.º 4.138/2026?
La Orden n.º 4.138/2026, publicada en el Boletín Oficial de Rumanía n.º 500 de 17 de junio de 2026, estableció qué pruebas y qué asignaturas tiene el bachillerato de 2030. La Orden n.º 5.077/2026 aprueba los programas de las asignaturas fijadas allí y la invoca de forma expresa en el preámbulo. Las dos se leen juntas.

Errores e incoherencias en el texto publicado

  • Anexo n.º 2, tabla resumen, línea 3, frente al anexo n.º 2.3. La tabla del principio del anexo n.º 2 anuncia tres programas de lengua y literatura rumanas. Los dos primeros, LLRO_P1 y LLRO_P2, excluyen de forma expresa a los «elevii care au studiat Limba și literatura română pentru școli și secții cu predare în limba maternă, cu programă specială», es decir, a los alumnos que han estudiado el rumano para centros y secciones con enseñanza en lengua materna, con programa especial. La tercera posición, codificada LLRO_P3, se describe en la tabla como programa para «școli și secții cu predare în limba maternă, toate filierele, profilurile și specializările», todos los centros y secciones con enseñanza en lengua materna, todos los itinerarios, perfiles y especializaciones, sin ninguna restricción de lengua. Ahora bien, el programa efectivamente publicado, el anexo n.º 2.3, lleva otro código, LLR_MAGH, y está escrito para las «școlile și secțiile cu predare în limba maghiară», los centros y secciones con enseñanza en húngaro. El código LLRO_P3 no aparece en ningún otro sitio de las 1.150 páginas, fuera de la tabla. La consecuencia: un alumno de una sección con enseñanza en alemán, ucraniano, serbio, eslovaco, checo o en cualquiera de las demás lenguas del anexo n.º 3, que haya estudiado rumano con programa especial, queda fuera de los dos primeros programas y no se encuentra en el único programa especial publicado. La explicación plausible es que, en el nivel de bachillerato, el programa escolar especial de lengua rumana, aprobado por la Orden n.º 4.106/2026 y citado en el preámbulo del anexo n.º 2.3, existe solo para las secciones húngaras. Aun así, la línea 3 de la tabla promete más de lo que entrega el anexo, y la diferencia no se puede resolver leyendo la orden.

Análisis de la redacción

La orden hace lo que la ley exige y lo hace a tiempo. El artículo 102 apdo. (7) de la Ley n.º 198/2023 no impone un plazo expresado en años, sino uno ligado a un acontecimiento: los programas se hacen públicos «al inicio del ciclo educativo». El ciclo empieza el 7 de septiembre de 2026, y la orden apareció el 2 de septiembre. El margen es de cinco días, de modo que la obligación se cumple, pero sin nada de reserva. Para comparar, el acto que establece las pruebas, la Orden n.º 4.138/2026, apareció el 17 de junio de 2026, casi tres meses antes, es decir, antes de la admisión al bachillerato, cuando las familias eligen la especialización. Ese orden tiene lógica: primero sabes qué pruebas haces y después qué entra en ellas.

La ausencia más visible de las 1.147 páginas de anexos no se ve leyendo la orden, sino buscando lo que no está en ella. En todo el texto de la edición bis, a lo largo de 1.150 páginas, las expresiones «lengua moderna» y «lenguas modernas» no aparecen nunca. Todas las demás pruebas de la Orden n.º 4.138/2026 tienen programa: A01 y A02, las pruebas orales de rumano y de lengua materna, están cubiertas en los anexos n.º 2 y 3; la prueba C, la de competencias digitales, tiene el anexo n.º 12 con preámbulo incluido, y las pruebas E y F tienen un programa para cada especialización. La única prueba que se queda sin documento es la B, la de competencias lingüísticas en lenguas modernas. Es justo la prueba que más se modifica, de una lengua a dos, y la única sobre la que el alumno que entra ahora en 9.º curso no puede leer nada.

Lo segundo que sale al contar es cómo se reparte el espacio. La religión, el anexo n.º 11, tiene 187 páginas. Las asignaturas de especialidad del perfil teológico, el anexo n.º 18, tienen 244. Juntas, 431 páginas, es decir, más de un tercio de todo lo publicado. Lengua y literatura rumanas, la asignatura que hace cada candidato del país, ocupa 25 páginas, y las competencias digitales, la prueba C, obligatoria también para todos, 13. La diferencia no viene de una preferencia, sino de que los programas de religión se escriben por separado para cada confesión y, dentro de cada confesión, por separado para la prueba E y para la prueba F, mientras que el rumano se escribe una sola vez para todo el mundo. El efecto práctico, sin embargo, es el mismo: quien busca el programa que le afecta tiene que atravesar un volumen construido para el archivo, no para la lectura.

Qué debería cambiar

  • Publicar un programa para la prueba B. Sea por una orden aparte, sea completando esta. Sin él, la única prueba que se duplica en el bachillerato de 2030 es también la única sin referencia escrita, y los profesores de lenguas extranjeras entran en el ciclo de bachillerato sin saber qué se evalúa en 12.º curso.
  • Corregir la línea 3 de la tabla del anexo n.º 2. O se restringe la descripción a las secciones con enseñanza en húngaro y se alinea el código con el del anexo, o se publican los programas especiales para las demás lenguas maternas. En su forma actual, una categoría de alumnos queda excluida de los programas comunes sin quedar incluida en el especial.
  • Publicar cada programa como archivo separado en la web del Ministerio y del Centro Nacional de Currículo y Evaluación. Un alumno de matemáticas e informática necesita MAT_P1, no 1.147 páginas. La división por códigos de programa convierte un volumen en diecisiete documentos utilizables.
  • Una tabla de correspondencia entre los códigos de programa y las especializaciones del nomenclátor de cualificaciones. El cuadro resumen actual describe las especializaciones con palabras, y en el itinerario tecnológico las descripciones se extienden por varias líneas de tabla. Una correspondencia directa entre código y cualificación ahorraría al tutor el trabajo de interpretar.
  • Precisar en la orden el régimen de los programas para las convocatorias de 2027 a 2029. La orden dice solo desde cuándo se aplican los nuevos, no que los antiguos siguen en vigor para las demás convocatorias. La conclusión se deduce, pero una frase cerraría el asunto para los alumnos y los padres que leen el acto directamente.
  • El acceso gratuito a la edición bis. El texto que la ley manda «hacer público» aparece en una edición que, según la propia nota de la orden, se adquiere. Publicar los programas de examen en acceso libre, junto con la orden, convertiría la obligación legal en una realidad práctica.

Texto original del acto normativo

El texto que figura a continuación se reproduce en rumano, la forma oficial de publicación.

El texto íntegro, tal como se publicó en el Boletín Oficial de Rumanía

Boletín Oficial de Rumanía n.º 737 de 2 de septiembre de 2026 16 páginas PDF, 112 KB el acto comienza en la página 16

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Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento jurídico. Para situaciones concretas, consulta a un abogado o asesor fiscal autorizado.